Kintsugi terapeutico

El Kintsugi y la terapia

 

El trabajo del terapeuta es bonito y demoledor a la vez, trabajamos con personas rotas, tenemos que ayudarles a reconstruirse, y eso es lo bonito, ver pasar a todos aquellos que no lo consiguen y se quedan rotos para siempre, es demoledor.

 

Pero hoy quiero centrarme en lo bonito, en lo roto que se arregla, y aquí es donde siempre se me viene a la cabeza el Kintsugi, o carpintería de oro en Japonés.

 

El origen de esta técnica se remonta a cuando en el siglo XV el shōgun, Ashikaga Yoshimasa envía a China sus dos tazones de té preferidos para que se los reparen. Los tazones volvieron reparados pero con unas feas grapas de metal y como no le gustó, buscó artesanos Japoneses que lo hiciesen mejor. 

 

Estos artesanos, mezclaron resina con polvo de oro para pegar las piezas, convirtiendo así una forma de reparar objetos, en arte. Muchos de estos jarrones reparados con oro, llegan a tener mas valor que otros iguales que no se han roto.

 

Cada vez que un paciente se sienta en terapia y con humildad nos muestra sus pedazos rotos, yo desde mi silla sólo puedo ver el potencial de esa persona en reconstrucción, me imagino cómo va a quedar cuando consiga juntar todas las piezas.

 

Aquí no trabajamos con oro, pegamos las piezas con autoestima, con compañerismo, con horas y horas de terapia y con mucho amor.

 

Así que si estás leyendo esto y estás roto, y piensas que ya no tienes arreglo, es mentira, veo todos los días a mis pacientes salir un poco menos rotos cada dia, un poco más “bellos”. Todos en algún momento estuvimos en el mismo sitio en el que estás tú, y a dia de hoy, no tenemos miedo de rompernos más.

 

No hay mayor recompensa para un terapeuta ser testigo de esta “reparación”, y cuando pasado el tiempo nuestros pacientes salen de nuestra consulta con todos los pedazos en su sitio, os prometo, que valen mas que antes de romperse.

Compartir: